Esta es una crónica-diario de todo lo bueno, malo e intranscendente de mi viaje a Barcelona. Cuento un poco las cosas que hicimos por encima saltándome lo referente al XIV Salón del Manga de Barcelona porque ya hablé sobre él (mejor dicho lo critiqué, alguien me dijo que se notaba que no había dio a muchos salones) anteriormente.
Primer día (viernes 31 de octubre de 2008)
A las 0:00 vamos llegando poco a poco todos a la estación de Renfe de León los miembros de la asociación El Pacto de las Janas, cargados de maletas y accesorios varios para los cosplays (básicamente espadas que no entraban en las maletas). A las 0:25 salía el tren, íbamos en literas, por lo que teníamos la esperanza de poder dormir algo para aguantar el día siguiente, pero no era una esperanza muy grande, aún nos quedaban cositas por coser de los trajes (obi y calcetines tipo tabi), también hacer las waraji (obra de nuestro presidente de la asociación, alias Presi) y dar algún retoque a algún traje con algún pequeño fallo. Total, que hasta cerca de las 4 de la mañana no pudimos pensar en dormir. A la hora de dormir, el fantástico tren de Renfe tenía un fallo en la calefacción y no se podía apagar, no éramos capaces de dormir del calor que hacía en el departamento en el que yo me encontraba, con lo que salí unas cuantas veces al pasillo y me puse a hablar con algún viajero que se bajaba en estaciones cercanas, me acuerdo de haber visto medio dormido la estación de Zaragoza Delicias, muy bonita, era lo primero que veía en toda la noche que no fuera el interior del tren, cualquier cosa me hacía feliz.

Varias horas más tarde llegamos a Barcelona, sobre las 11:00 y era de día desde hacía varias horas. Como llovía todo lo que se veía desde el tren parecía triste, hasta que vimos el mar, cosa que emocionó a muchos de nosotros, bueno, quizá solo a mí, pero me hace ilusión ver el mar. Cuando llegamos a la estación de Sants de Barcelona nos bajamos como pudimos del tren y por fín respirábamos aire "puro" pues la estación está soterrada. Salimos de la estación, muy bien señalizada en castellano (con letra normalita), catalán (en negrita) e inglés (en mayúsculas). De ahí, despues de esperar a una amiga de la asociación que es de Barcelona fuimos directamente al metro, donde las indicaciones ya solo estaban en un perfecto catalán, por suerte había gente, yo no, que lo entendía. Me encanta el metro, tengo la manía de cogerme un plano del metro de recuerdo, esta vez lo cogí el último día. En el metro fuimos hasta "cerca" del albergue en el que nos alojaríamos, digo "cerca" porque había muchas cuestas que subir y muchas maletas que llevar.

El albergue Mare de Déu de Montserrat nos sorprendió, era muy amplio, limpio y tenía una arquitectura digna de ser admirada, unos bonitos artesonados en el techo y vidrieras en varias ventanas. Lo malo del albergue era la hora de levantarse a desayunar, solo servían desayunos de 8:00 a 9:00, y que había que dejar la habitación limpia y recogida de 10:00 a 13:00 para su limpieza. Lo bueno todo lo demás, nos soprendió tanto el lugar, como las facilidades que nos daban para todo.
Comimos algo que compramos en un supermercado cercano los que no llevábamos ya comida de casa y tras cambiarnos todo lo rápido (o lento) que pudimos fuimos en metro hasta el XIV Salón del Manga de Barcelona, que es a lo que habíamos venido, ya conté algo en el artículo anterior sobre como era el salón.
Despues volvimos al albergue para cenar y dormir, esta vez tras descubrir que había un bus que nos paraba en la puerta del albergue no nos quejamos nada de las cuestas. Y allí como andábamos muy mal de tiempo para ir a cenar a ningún lado pedimos unas pizzas que tardaron una media hora más de lo que nos habían dicho inicialmente, dado que solo tenían un repartidor, nos quejamos lo que pudimos e incluso llamamos de nuevo a los del Telepizza a ver que pasaba, que tenía un montón de niños hambrientos, hice que lloraba un poco contándole que dos de ellos eran diabéticos y bueno, nos vengamos a nuestra manera.
De aquí derechitos a dormir, que había que estar levantados prontito.
Segundo día (sábado 1 de noviembre de 2008)
Este día fue Salón y más Salón. Nos levantamos a la hora que nos marcaba el albergue y a las 10 y poco ya estábamos todos vestidos y listos para coger el metro dispuestos a hacer colas.
Quedamos reventadillos del salón, y tras comprar algo en el supermercado que había al lado del Salón nos volvimos al albergue a cenar y dormir, no sin antes hablar un poco de lo que cada uno había comprado, mi presupuesto era muy limitado, pero alguno dejó bastante dinero allí.
Tercer día (domingo 2 de noviembre de 2008)
Este fue el día que decidimos ir a pasear por Barcelona y ver algo. Mal hecho. Lo primero que hicimos fue levantarnos y desayunar, recoger todas las cosas que luego nos guardarían en una sala en el albergue para que las pudiéramos recoger más tarde sin tener que cargar con todas las maletas por Barcelona mientras paseábamos.
Decía que habíamos elgido un mal día porque empezó a llover a cántaros, todas las calles estaban completamente encharcadas, cosas que no entendí muy bien, a mi entender, si la cuidad está cerca del mar es más fácil drenar las calles y sacar el agua de la ciudad. Lo que ví en las calles era monstruoso, los charcos se hacían en medio de la acera, y no eran precisamente pequeños, eran grandes, de incluso varios metros, y unos cuantos centímetros de profundidad en medio de una calle tan importante como es el Passeig de Gràcia. Esta calle tiene varios edificios turísticos importantes, como son La Pedrera (Casa Milá), la Casa Batlló y el Starbucks donde nos metimos al final porque no había quien andase por esa calle.
Todo hubiera sido aburrido y poco frutífero si no nos hubiéramos metido a comer más tarde en un restaurante japonés de esos en los que los platitos van pasando por una cinta transportadora. Aquí todo fueron risas y paridas, uno se dedicó a comer raciones y raciones de piña, otro simplemente de lo que pasará por delante, llegando a comer unas 30, jo, yo solo comí 14 miniplatitos. Estuvimos pensando en quedarnos hasta la hora de la merienda para hacer hueco para repetir, porque estaba bueno y porque somos españoles, y la cultura de "yo pago un buffet libre y como hasta dejarlos en quiebra" está muy extendida.
Despues de comer, y haber desistido de seguir visitando Barcelona por la lluvia, sin ver casi nada, volvimos para el albergue a recoger nuestras cosas, luego al metro para ir hasta la estación de tren, y sobre las 20:00 nos montamos en el tren de vuelta a casa, a donde llegaríamos a las 5:35 del día siguiente. Que sueñito hacía, a la vuelta si que pude dormir, pues aunque era el mismo vagón y mismo departamento parecía que se podía apagar la calefacción esta vez.
Plano del metro: http://www.tmb.cat/
Imágenes e información del albergue Mare de Déu de Montserrat: http://www.hihostels.com/
Imagen y más información del restaurante japonés Tokyo: http://www.buscorestaurantes.com/
Nota: en cuanto tenga fotos hechas por nosotros las pondré, tienen algo más de calidad, no mucha.







